El Consejo de Ministros autorizará la inversión antes de que acabe el año y las obras se iniciarán a finales de 2009 o principios de 2010, según informó el presidente de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico tras la reunión que mantuvo esta semana en el Ayuntamiento de Camargo con el alcalde, Ángel Duque; la vicepresidenta regional, Dolores Gorostiaga; y el consejero de Medio Ambiente, Francisco Martín, en la que también participaron los portavoces municipales de ACaP, Carlos González; del PSOE, María Jesús Calva; y del PP, Diego Movellán.
Camargo, 3 de nov. (EUROPA PRESS / EFE)
La Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) habilitará un crédito especial por importe de 2.887.000 euros destinado a mejorar las infraestructuras y reforzar la cimentación de las 52 edificaciones de Camargo afectadas por los hundimientos de terreno, fenómenos conocidos como 'soplaos'.
Las obras se iniciarán a finales de este año o, "a más tardar", a principios de 2010, ya que la inversión únicamente precisa autorización del Consejo de Ministros, lo que previsiblemente ocurrirá antes de que acabe al año. A partir de entonces, se adjudicarán directamente, sin concurso previo, a una empresa especializada en cimentaciones y se iniciarán los trabajos, que durarán "unos pocos meses".
Así lo anunció el presidente de la CHC, Jorge Marquínez, en una rueda de prensa que ofreció en Camargo junto al alcalde, Ángel Duque; la vicepresidenta regional, Dolores Gorostiaga; y el consejero de Medio Ambiente, Francisco Martín, tras una reunión en la que también participaron los portavoces municipales de ACaP, Carlos González; del PSOE, María Jesús Calva; y del PP, Diego Movellán.
Marquínez explicó que la solución acordada es el "camino administrativo más corto" para acometer las obras "inmediatamente". Concretó en este sentido que la "herramienta administrativa" que se va a usar es "muy rápida", con lo que "al día siguiente" de que la aprobación del crédito por parte del Consejo de Ministros se podrá firmar el contrato con la empresa e iniciar las obras.
Según dijo, esta solución supone "un atajo" para resolver "a corto plazo" el problema de los 'soplaos'. Además, la CHC se ha comprometido a revisar las futuras autorizaciones de explotación del acuífero --a raíz de las cuales se originaron los hundimientos de terreno-- para garantizar que no se repita esta situación, que se inició en 2003 y se agudizó en 2006, según recordó.
Además, indicó que la explotación del acuífero, si ésta "debe seguir", tendrá que realizarse en unas condiciones de "absoluta" seguridad para las edificaciones actuales y las futuras también.
AYUDAS PARA LOS DAÑOS EN LAS VIVIENDAS
Por su parte, la vicepresidenta regional alabó la colaboración existente en este asunto entre el Ayuntamiento de Camargo, la CHC y el Ejecutivo cántabro y ha valorado que, "por fin", las tres administraciones hayan encontrado una solución "en forma de obras", que además se ejecutarán "inmediatamente".
Gorostiaga anunció que la actuación de la CHC en la "parte estructural del propio acuífero", dará paso a una segunda etapa en la que intervendrán el Ayuntamiento y el Gobierno regional para ayudar a los vecinos a rehabilitar los posibles daños que se hayan generado en sus viviendas.
Con este fin, el Gobierno regional ha habilitado en el proyecto de ley de Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma del próximo año una partida dotada con 250.000 euros que se destinarán a una Orden de ayudas para que los vecinos afectados puedan rehabilitar los daños causados en sus viviendas (tales como grietas, desperfectos, etcétera).
La vicepresidenta cántabra valoró la actuación acordada para reforzar la cimentación de las viviendas ya que con ello se dará una "solución definitiva" a un problema que "inquieta a los vecinos desde 2006". Se trata, según Gorostiaga, de una obra "de envergadura" que obedece al "compromiso" de adoptar una solución "a corto plazo", insistió. El objetivo final es, tal y como destacó, que los vecinos afectados tengan el "mayor bienestar" y los "menores riesgos" posibles.
En la misma línea se pronunció el alcalde, quien subrayó que "hoy, quizás, culmina una etapa de incertidumbre" que comenzó a finales de la década de los 90, cuando ya apareció algún 'soplao', aunque "esporádico" y de "pequeña" envergadura, y que se agravó en 2006, viviéndose desde entonces en el municipio "una cierta alarma social".
Ángel Duque resaltó que con la "voluntad" de todas las administraciones implicadas se ha conseguido "afrontar" tanto "lo que está debajo de la tierra" como lo que está "encima". El alcalde lamentó que "por temas administrativos" -"por lo de siempre", dijo- no se haya podido llegar a una solución antes, e insistió en el compromiso del Ayuntamiento para colaborar en subsanar los daños producidos por los soplaos.
"Hoy empieza una etapa de hechos en la que iremos viendo cimentaciones aseguradas una tras otra", afirmó Duque, quien aseguró que es un momento de "alegría" para el Ayuntamiento "y espero que de satisfacción para los afectados".